Tendrá casi 200 metros cuadrados y estará situado en la propia estación. Se mantendrá también el punto de alquiler que existe actualmente
Diario Vasco. 03/10/2008
A. VOZMEDIANO
La estación de autobuses de Atocha, la intermodal, contará con el primer aparcamiento subterráneo de bicicletas, con una estancia reservada de casi doscientos metros cuadrados en la que se podrán dejar estos vehículos con todas las garantías de seguridad y de que están a salvo de las inclemencias meteorológicas. Hasta este momento, las bicicletas en la ciudad sólo pueden estacionarse en la superficie, más allá de las plazas de los aparcamientos privados. Atocha será el primer punto soterrado. En el proyecto básico entregado, figura incluso un espacio adyacente para utilizarlo como taller para estos vehículos. En el exterior, se mantendrá el punto de alquiler, tal y como funciona en este momento.
El objetivo de este espacio ciclista de la intermodal, según el concejal de Movilidad, Ernesto Gasco, es completar la intermodalidad de esta nueva infraestructura, que ya cuenta con un proyecto y que podría llegar a adjudicarse antes de finales de año. Según el edil, este punto de bicis también se potenciará la bicicleta en un punto con buenas conexiones peatonales, llegada próxima del transporte público urbano, parada de taxis y este aparcamiento de bicicletas que permitirá utilizar este medio de transporte en conexión con trenes y autobuses.
La conexión entre los andenes circulares subterráneos para los autobuses y la estación de tren es, además, el máximo argumento que justificó que el gobierno municipal renunciara a la ubicación de Riberas de Loiola para apostar por estas plantas.
El reglamento para el funcionamiento de esta futura estación ha sido ya elaborado y cerrado el plazo de presentación de alegaciones. Gasco dijo que EA ha presentado una propuesta precisamente para que se instale este parking de bicis subterráneo, una iniciativa que también comparte el PNV.
El concejal de Movilidad mostró su sorpresa por estas propuestas, «ya que figuran en el proyecto», y se mostró receptivo con la iniciativa del PP de que sean las asociaciones vinculadas con las minusvalías quienes analicen la accesibilidad de la futura estación y de sus conexiones.
El PNV es el partido que ha aportado un mayor número de propuestas, algunas de ellas vinculadas con el conocimiento de idiomas de los empleados en la infraestructura. A juicio de su portavoz, Xavier Ezeizabarrena, tanto el euskera como el castellano deben ser obligatorios y primarse también el francés y el inglés.
El portavoz del PNV, Xabier Ezeizabarrena, lo tiene claro. El aparcamiento subterráneo de 700 plazas que va a generarse junto a la estación de autobuses y a la de trenes de Renfe debe destinarse de forma prioritaria a quienes utilizan este servicio. «No puede convertirse en un estacionamiento de rotación más en pleno centro de la ciudad». Controlar esta prioridad supondría alguna complicación, aunque Ezeizabarrena asegura que hay fórmulas para hacerlo. Esta petición no tendrá acogida, ya que desde el gobierno se pretende reservar plazas a residentes y utilizar el parking para rotación.